INTERNACIONAL

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El número de personas contagiadas por el coronavirus en Estados Unidos superó este sábado los 300.000, con más de 8.000 muertos en todo el país, según los últimos datos de la Universidad de Johns Hopkins (Maryland).

El presidente de EE UU, Donald Trump, ha vaticinado que "esta será, probablemente, la semana más difícil, entre esta semana y la próxima. Y habrá muchas muertes, desafortunadamente", ha asegurado en rueda de prensa.

Durante la rueda de prensa, Trump ha asegurado que "algunos estados tienen más ventiladores de los que necesitan. Ni siquiera les gusta admitirlo. Lo admitirán cuando todo termine", ha dicho.

Estados Unidos, el país con más casos de coronavirus del mundo, rebasó la barrera de los 300.000 contagios al registrar en concreto 300.915, de los cuales 8.162 han fallecido, de acuerdo con el recuento del Centro de Sistemas, Ciencia e Ingeniería (CSSE) de Johns Hopkins.

El número de personas infectadas en EE UU se ha duplicado en solo cinco días, ya que el pasado lunes el país superó los 150.000 casos y el miércoles sobrepasó los 200.000, según Johns Hopkins, cuyo mapamundi del coronavirus se ha convertido en una fuente de referencia ante la lentitud de actualización de los datos oficiales.

Casi una cuarta parte de las muertes se han registrado en la ciudad de Nueva York, con al menos 1.905 fallecidos, y con otros 1.202 muertos en el mismo estado, según la universidad, cuyos datos son algo inferiores a los ofrecidos este sábado por el gobernador Andrew Cuomo, que confirmó 3.565 decesos en todo el territorio.

En el resto de EE UU, la cifra de decesos por localidad sigue siendo baja en comparación con Nueva York, con 223 muertos en el condado donde está Detroit (Michigan) y 188 en el de Seattle (Washington).

Cuomo dijo este sábado que espera que el pico de la curva de contagios en Nueva York, que supondrá "el mayor reto para el sistema de salud", suceda en los próximos siete días.

En el mejor de los casos, la Casa Blanca augura que el coronavirus podría dejar entre 100.000 y 240.000 muertos incluso con las medidas de contención que se han implementado, y ha avisado de que la cifra puede llegar a entre 1,5 y 2,2 millones si no se hace nada para combatir el virus.

De momento, 42 de los 50 estados del país, además de Puerto Rico, el Distrito de Columbia y varias otras ciudades y condados han emitido decretos para urgir a sus ciudadanos a quedarse en casa, lo que supone que más del 90% de la población estadounidense (unos 300 millones de personas) se encuentra recluida.

El coronavirus es una pandemia y como tal, está afectando o lo hará a todos los países del mundo. Sin embargo, las respuestas de los países está siendo diferente en cada caso. Por ello, unos están teniendo verdaderos problemas para controlar la enfermedad y otros están teniendo éxito. Tolbert Nyeswah, profesor de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins (EE UU) cuenta a la BBC cuáles son las cinco principales estrategias que han llevado al éxito a estos países.

La OMS ha insistido en que la detección temprana es un factor fundamental para contener la pandemoa. "No se pueden tomar acciones ni conocer el impacto real del virus si no sabemos a cuántas personas ha afectado", dice Nyenswah.

Otra experta, Krys Johnson, profesora de Epidemiología en la Universidad de Temple (EE UU), cree que el número de pruebas es precisamente el factor que ha marcado la diferencia entre unos países y otros.

"Corea del Sur ha estado testando a 10.000 personas al día, lo que significa que en dos días úan a más personas que EE UU en un mes", dice Johnson.

El problema es que otros países sólo hacen pruebas a los pacientes más graves. Eso falsea la estadística y propicia que gente con síntomas leves propague el virus.

Según Krys Johnson, esta medida permite evitar que se propague el virus y abre la posibilidad para detectar posibles contagios de gente sin síntomas. "Corea del Sur y China han realizado excelentes trabajos en el rastreo, pruebas y contención entre sus ciudadanos", dice.

El gobierno chino ha sido "hipervigilante" en la detección de nuevos casos potenciales, que podría ser la causa detrás de la caída de contagios.

"A las personas que tienen fiebre las envían a 'clínicas de fiebre' y las analizan para detectar si tenían gripe o Covid-19. Cuando dan positivo para Covid-19, las aíslan en lo que han llamado 'hoteles de cuarentena' para evitar que infecten a sus familias", explica.

En Taiwán, Singapur y Hong Kong, se impuso el confinamiento domiciliario con multas elevadas para los que lo violaran.

Además, según Nyenswah, el rastreo de potenciales contagios ha sido fundamental en su estrategia.

Taiwán y Singapur han localizado a personas que estuvieron en contato con enfermos, llegando a hacer entrevistas personales, revisar cámaras de seguridad, registros de transporte y hoteles y exámenes a todos los contactos.

Nyenswah, que luchó contra el ébola en África, es básico para la contención reaccionar rápidamente antes de que los contagios se diseminen.

"Países como Taiwán y Singapur mostraron que la acción rápida para la detección y el aislamiento de nuevos casos puede ser decisivo para contener la propagación", dice.

Y es que Taiwán creó en 2003 un comando central para el control de epidemias, que según The Journal of the American Medican Association, fue clave en la contención del virus en este país. Este organismo fue creado tras la crisis del SARS y desde entonces ha llevado a cabo varias investigaciones.

"En Europa y Estados Unidos hemos visto que no sólo faltaba preparación, sino que se ha reaccionado tarde", dice Nyenswah.

A mediados de enero, Taiwán hacía exámenes a todos los pasajeros proecedentes de Wuhan. Hong Kong, desde el 3 de enero, tenía estaciones de detección de temperatura en sus puertos de entrada e impuso cuarentenas de 14 días para los turistas.

Según Nyenswah, cuando se detectan los primeros contagios, la contención debe ser sustituida por medidas como el distanciamiento social.

"Una vez que ya tienes la enfermedad en tu país, ya no valen las medidas de contención. Tienes que empezar a dar los pasos correctos o pierdes la posibilidad de detener el brote", dice.

La rapidez en poner en práctica normas de distanciamiento social por parte de países como Taiwán o Hong Kong fue fundamental para reducir los contagios.

En enero, Hong Kong ya dio instrucciones a sus ciudadanos para que teletrabajaran. Cerraron escuelas y cancelaron eventos.

Singapur, en cambio, no cerró escuelas, pero sometió diariamente a pruebas y controles de temperatura a los estudiantes y personal académico.

El lavado de manos y la higiene ha sido uno de los factores más importantes para contener el virus. "Muchos países asiáticos aprendieron con la experiencia del SARS en 2003 y son naciones donde existe una conciencia de practicar medidas de higiene no solo para no enfermarse sino para no contagiar a los demás, lo que es fundamental en estos casos", dice Nyenswah.

En Singapur, Hong Kong o Taiwán hay estaciones con gel antibacteriano por las calles, y el uso de mascarillas está extendido incluso desde antes de la pandemia.

"Es un factor que se suele pasar por alto en medio de medidas drásticas que se están tomando, pero creo que estas medidas a nivel ciudadano, como lavarse las manos demostraron y siguen demostrando estar entre las más efectivas", afirma Nyenswah.

El estado de Nueva York registra ya un total de 113.704 contagios por coronavirus tras un nuevo récord de casos diarios y un total de 3.565 muertos, según ha informado el gobernador Andrew Cuomo.

Estas cifras se acercan cada vez más a las registradas por países como España o Italia, que se mueven en torno a los 125.000 contagios, y han convertido al estado en el epicentro de la pandemia en Estados Unidos al albergar una tercera parte de los casos registrados en todo el país, que supera los 300.000 infectados.

El estado ha registrado un incremento de 10.841 casos en las últimas 24 horas, hay un total de 15.905 hospitalizados y 4.126 personas están en cuidados intensivos, según el último balance proporcionado por el gobernador.

La ciudad de Nueva York, concretamente, ha registrado 2.624 muertes, según ha precisado la secretaria del gobernador, Melissa DeRosa.

Esta semana, Cuomo —cuyo hermano, el presentador de CNN Chris Cuomo ha caído enfermo, aunque sigue trabajando— comunicó nuevas medidas de restricción en todos los parques infantiles de la ciudad de Nueva York porque, aunque se ha dicho de "cien maneras diferentes", "el cumplimiento (de la cuarentena) no se está haciendo como debería".

Además, el gobernador está preparando un decreto especial de emergencia que le permitirá apropiarse de cualquier respirador sobrante en los hospitales del estado. "Esas instituciones recuperarán su respirador o se les reembolsará y pagarán por su ventilador para que puedan comprar un nuevo respirador. No voy a quedarme de brazos cruzados mientras la gente se muere a la espera de un respirador que no está usando nadie en otro lugar", ha añadido.

El Gobierno estadounidense ha desplegado en el puerto de Manhattan al buque hospital militar USNS Comfort, aunque sus responsables todavía están ultimando los preparativos para acoger a pacientes.

Una niña de 5 años de edad y con patologías previas está entre los fallecidos por coronavirus en las últimas horas, según ha informado el Gobierno británico.

Hasta el momento Reino Unido ha confirmado 4.313 muertos por el virus, 708 de ellos en las últimas 24 horas, ha explicado el jefe de Gabinete del Gobierno, Michael Gove.

Gove ha explicado que cada día se están fabricando cientos de respiradores que se suman a los que están consiguiendo importar para atender a los pacientes más graves, según recoge la cadena BBC.

En su comparecencia, Gove ha subrayado que la población debe permanecer en casa a pesar del buen tiempo de este fin de semana. "Puede que haya salido el sol, pero eso no significa que tengas que estar fuera", ha remachado el director del Sistema Nacional de Salud de Inglaterra, Stephen Powis.

Powis ha subrayado que las medidas de distanciamiento social están reduciendo los contagios y que las últimas cifras apuntan que el número de nuevos casos se está estabilizando. Sin embargo, "no cabe la autocomplacencia".

Carrie Symonds, compañera sentimental del primer ministro británico Boris Johnson y que se encuentra embarazada del primer hijo de la pareja, ha revelado este sábado que ha sufrido durante días los síntomas del coronavirus.

"He pasado la pasada semana en la cama con los principales síntomas del coronavirus", escribió Symonds en Twitter.

"No he necesitado hacerme un test y tras siete días de reposo, me siento más fuerte y estoy recuperándome", añadió.

Carrie Symonds está embarazada de seis meses de Johnson, que dio positivo por coronavirus y que este mismo viernes seguía teniendo síntomas como fiebre, por lo que anunció que seguiría en cuarentena.

Por ello, la joven compartió en Twitter consejos para aquellas mujeres que, embarazadas, puedan estar infectadas con el Covid-19.

Being pregnant with Covid-19 is obviously worrying. To other pregnant women, please do read and follow the most up to date guidance which I found to be v reassuring: https://t.co/JPvIDeB3l6

— Carrie Symonds (@carriesymonds) April 4, 2020
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